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El marxismo
LA CIENCIA SOCIAL DE LOS EXPLOTADOS Y OPRIMIDOS DEL SIGLO
XXI
Autor: Contra Corriente
Fuente: Revista Contra Corriente
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EL MARXISMO
LA CIENCIA SOCIAL DE LOS EXPLOTADOS Y OPRIMIDOS DEL SIGLO
XXI
"El marxismo ha muerto", "es un pensamiento caduco y anticuado"
y como método revolucionario ha demostrado "estar en quiebra",
son frases comunes que recorren pasillos y aulas de la universidad.
Desde todos los ángulos posibles, el intento de refutación
del marxismo y de sus conceptos fundamentales (revolución,
lucha de clases, dictadura del proletariado...) se escuchan
cotidianamente.
Neocontractualistas, liberales, posmodernos o populistas,
con argumentos extraídos -en la mayoría de los casos- del
idealismo o del revisionismo, reelaborados y afinados en la
época actual, intentan mostrar la inviabilidad del marxismo
como método de análisis y transformación revolucionaria.
La crisis de subjetividad que el proletariado arrastra, por
causa del stalinismo y la socialdemocracia, y el hecho de
que en las últimas décadas la clase obrera en los países más
poderosos del mundo no haya protagonizado aún ascensos revolucionarios,
son los caballitos de batalla preferidos por esta intelectualidad.
En la academia, el marxismo se fragmenta para quitarle todo
filo revolucionario. Estos intelectuales, cuando aventuran
posiciones políticas, generalmente sostienen, como única alternativa
de cambio, la consecución de reformas o transformaciones en
el marco del sistema, que permitan "humanizar" al capitalismo.
Uno de los objetivos centrales con este ataque al marxismo,
es evitar el surgimiento de nuevas generaciones de estudiantes
críticos con este orden existente. Y es que el pensamiento
dominante en la universidad actual pretende formar profesionistas
y técnicos funcionales a las necesidades de las trasnacionales
y el régimen.
Justamente por ello, desde Contracorriente, buscamos la recuperación
y reivindicación del marxismo -de manera no dogmática, es
decir actualizándolo- como ciencia para la liberación de la
humanidad, ya que su fin es acabar con la explotación del
hombre por el hombre. Lo hacemos bajo la perspectiva de impulsar
la formación de una intelectualidad marxista y un movimiento
estudiantil al servicio de los explotados. Como parte de esto,
llevamos a cabo actualmente un Taller de Materialismo Histórico
en la Facultad de Filosofía y Letras.
En este artículo trataremos de dar respuesta a las dudas
y debates que han surgido en este taller y en mayor medida
en el ambiente de todos los días en la universidad. Explicando
la vigencia del marxismo como método de interpretación de
la sociedad de clases y la actualidad de éste como teoría
y práctica de la revolución socialista.
El marxismo como el único método para explicar la actual
crisis económica mundial
El siglo XXI comienza con todas las contradicciones irresueltas
y agravadas del siglo pasado. Nos encontramos en una crisis
estructural del sistema capitalista, que se expresa en la
creciente caída de la tasa de ganancia, la sobre acumulación
de capitales y la recesión sincronizada de los tres grandes
bloques imperialistas, combinada con la decadencia del imperialismo
norteamericano (que intenta contrarrestar con la ofensiva
"antiterrorista"), y las fuertes contradicciones con el resto
de los imperialismos. La vigencia del marxismo se muestra
desde las categorías acuñadas por Lenin, quien definió a la
época actual como imperialista, es decir de decadencia y descomposición
de la fuerzas productivas de la sociedad. Lenin explicaba
que el capitalismo en su fase actual, bajo la apropiación
privada de la producción (donde un puñado de capitalistas
dominan los estados, sus instituciones y sus fuerzas armadas),
no significaba progreso social alguno. Sino más bien una tendencia
abierta a mayores crisis económicas de sobreproducción, producto
de la anarquía de la producción capitalista, guerras por el
reparto de los mercados y, como tendencia, la lucha de los
explotados contra la reacción capitalista.( 1)
Hoy, a casi un siglo, esta predicción tiene total actualidad.
Mientras millones de explotados y oprimidos en el mundo son
arrojados a la miseria y la degradación, stocks enteros de
productos no pueden ser comercializados por la caída del consumo
de las grandes masas, las cuales se ven empujadas a salir
a la lucha.
Los grandes avances de la ciencia, la tecnología y la técnica,
que son la base para incrementar la riqueza material de la
humanidad, sólo podrán ser aprovechados por ésta, a partir
de la revolución obrera y socialista y la expropiación de
los expropiadores, el fin de la explotación y la alineación,
la planificación democrática de la producción y los recursos
de la sociedad, es decir el socialismo.
Del "fin de la historia", al "regreso" de la lucha de
clases
Contra aquellos que luego de la caída del Muro de Berlín,
en 1989, auguraban el triunfo de la burguesía mundial sobre
el proletariado, en los últimos años la clase trabajadora
y los pueblos explotados y oprimidos han venido resistiendo,
bajo duras condiciones, la ofensiva capitalista.
Marx y Engels sostuvieron en el Manifiesto Comunista "La
historia de todas las sociedades existentes hasta hoy es la
historia de la lucha de clases ".
La interpretación materialista de la historia y la lucha de
clases, aplicadas por Marx y Engels, han resistido la prueba
de los hechos y los golpes de la crítica hostil. Por ejemplo,
la acción de las masas argentinas demuestra que es mediante
la lucha de clases como se resuelve -en un sentido reaccionario
o revolucionario- las profundas contradicciones económicas
y sociales. La caída revolucionaria de dos gobiernos y la
"irrupción violenta de las masas en su destino" (Lenin), demuestra
por la positiva que el motor de la historia sigue siendo la
lucha de clases.
En los últimos años han abundado intelectuales, en México
y el mundo, que plantean frente al capitalismo "depredador
y neoliberal', ", la lucha por reformas que "humanicen" el
actual sistema en provecho de los "pobres y excluidos". Realizan
una doble operación: mientras buscan convencer de que el "neoliberalismo"
es el problema -y no el capitalismo en su conjunto-, pretenden
que el proletariado ha perdido su rol de sujeto revo1ucionario,
para diluirlo en los "excluidos" en general. El significado
político de estas ideas es evitar la acción revolucionaria
anticapitalista de la clase obrera, como dirigente del conjunto
de los explotados y oprimidos. No es de extrañar la cercanía
de estos intelectuales con el PT de Brasil o el EZLN de México;
el primero, administrador de los negocios capitalistas en
varios estados de Brasil, y el segundo que se ha declarado
abiertamente "no revolucionario"(como declaró Marcos a la
revista Proceso).
Marx planteaba, al ver la existencia objetiva y el rol revolucionario
del proletariado(2): "toda lucha de clases es una lucha política
", que debe orientarse contra el sistema capitalista, Tanto
la historia del siglo que se ha ido como la situación actual
muestran el carácter reaccionario del capital en todas sus
variantes y la potencialidad de la acción de la clase obrera,
y por ende, muestran la vigencia de las ideas de Marx.
La lucha de las masas argentinas contra los efectos del capitalismo
y la dominación imperialista, permiten ver la necesidad de
que la clase obrera entre en escena y se "eleve a la lucha
política", impulsando la movilización revolucionaria contra
el régimen capitalista, sin confiar en ninguna reforma o "democratización"
del mismo, La misma es un ejemplo a nivel mundial donde la
lucha política entre las clases ha comenzado a experimentar
nuevos intentos de autoorganización de la clase obrera y las
masas populares.
Por otra parte, la perspectiva revolucionaria antes planteada
sólo puede concretarse a partir de la organización política
independiente de la clase obrera constituyéndose en un sujeto
político (Marx apuntaba.' "la organización del proletariado
como clase es consecuentemente su organización en un partido
político"). Y luchando por el "derrocamiento violento de todo
el régimen social existente ", organizándose de manera independiente
dirigidos por su vanguardia. obrera revolucionaria. que sea
capaz de barrer lo viejo y crear lo nuevo.
Revolución, Estado y Gobierno
La crisis del capitalismo se expresa en la crisis de sus
instituciones, mecanismos de coerción, consenso y fuerza física.
En la época de decadencia del capital, la democracia burguesa
enseña cada vez más su carácter de clase y el estado burgués
muestra su esencia como instrumento que garantiza la explotación
de la clase obrera y la opresión sobre el pueblo pobre. Como
dijera Marx: "El gobierno del estado moderno no es más que
una junta que administra los negocios comunes de toda la burguesía".Esto
se muestra, por ejemplo, en el reciente escándalo de ENRON,
donde gran parte del régimen político norteamericano ha quedado
evidenciado como agentes de las trasnacionales. Se ve también
en el acelerado intervencionismo norteamericano que no respeta
el elemental derecho de los pueblos semicoloniales a la autodeterminación,
o en Latinoamérica, con la creciente bonapartización de los
regímenes y el carácter cada vez más formal de la democracia
burguesa.
Frente al carácter reaccionario de las instituciones de
dominio de la burguesía, Marx planteó la necesidad, no sólo
de apropiarse del poder (menos aún de "reformar" las instituciones
existentes) sino de construir un Estado de Nuevo Tipo, que
el llamó dictadura del proletariado. La revolución Rusa y
el inicio del siglo XX le mostrarían a los continuadores de
Marx -Lenin y Trotsky- cuales ,serían los organismos para
la toma del poder y en los cuales debería basarse el nuevo
estado: los soviets o consejos obreros.
El marxismo: Guía para la acción revolucionaria
"Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo,
de lo que se trata es de transformarlo", afirmaba la famosa
tesis 11 de Marx. La recuperación del marxismo no es una tarea
solamente académica disociada de la practica, sino que implica
comprenderlo como la unidad indisoluble entre el análisis
científico de la realidad y la transformación revolucionaria
de la misma, a favor del proletariado y las masas explotadas.
No es casual que quienes niegan la vigencia del marxismo para
interpretar la totalidad social sean, en su práctica política,
fervientes enemigos de la unidad de los estudiantes y jóvenes
con la clase obrera, así como de la lucha revolucionaria contra
el capitalismo y su estado; unos desde el pensamiento abiertamente
burgués, otros desde la centroizquierda en sus distintas variantes.
Ante ello es necesario, como dijimos previamente, poner en.
pie una intelectualidad y un movimiento estudiantil que retorne
y actualice el legado de Marx y Engels y de los marxistas
más destacados del siglo XX., como Lenin., Trotsky, Luxemburgo,
Gramsci. Esto implica el aprendizaje y la lucha en el terreno
teórico así como la adopción de la estrategia política y el
programa marxista revolucionario. Por eso, como expresamos
en estas páginas, quienes impulsamos el taller de materialismo
histórico somos parte de la agrupación Contracorriente y sostenemos
la necesidad de la construcción de un partido obrero revolucionario.
Porque la lucha contra el imperialismo y la burguesía, la
lucha por derrotar este sistema, basado en la explotación,
la alineación y la miseria más extrema de millones de seres
humanos, debe ser una lucha conciente con una dirección y
un programa que permitan y conduzcan a su destrucción. Al
decir de Lenin: "Sin teoría revolucionaria no hay practica
revolucionaria".
NOTAS
1 "Esta situación de freno para el desarrollo social creada
por el sistema capitalista. estalla con particular violencia
en las crisis económicas. como en 1929. en 1973 o en la actualidad.
Para hacerle frente, las guerras comerciales y militares -como
las dos guerras mundiales--, son la forma en que las asociaciones
de monopolios. a través de los estados -mediante los cuales
dominan el globo-. se disputan el control de los mercados.
Pero también, frente a este sistema decadente y absolutamente
reaccionario. que nada puede dar de sí. "el pie del verdugo
está en _el umbral": el proletariado y las masas han protagonizado
incontables revoluciones y hoy enfrentan. en distintos países
de los cinco' continentes. los planes contra los explotados
y oprimidos."Revista "CONTRACORRIENTE" Número 5 "El Imperialismo,
fase de decadencia del Capitalismo".
2 "El proletariado es revolucionario frente a la burguesía.
porque habiendo surgido sobre la base de la gran industria..
aspira a despojar a la producción de su carácter capitalista,
que la burguesía quiere perpetuar". Marx y Engels, "Manifiesto
Comunista".
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